Existen muy pocas ayudas, ya que el gobierno no da suficientes recursos a aquellos jóvenes que se independizan por primera vez. La única ayuda que los jóvenes pueden solicitar hasta el momento es la Renta Básica de Emancipación, que entró en vigor el 1 de enero de 2008 y fue derogada el 30 de diciembre de 2011. Es un conjunto de ayudas directas del Estado destinadas a facilitar a
los jóvenes el acceso a una vivienda digna de alquiler que permita a su
vez fomentar la movilidad laboral y una más temprana emancipación. La ayuda, inicialmente, era de 210 €, pero fue reducida un 30% a finales de 2011, lo cual se quedaba en 147 €.
Esta ayuda se les concedería a jóvenes con, al menos, 22 años de edad y que no hayan cumplido los 30. Pero todo tiene su "trampa", ya que solo obtendrían esta ayuda los jóvenes que la solicitaran el 31 de diciembre de 2011, siempre y cuando cumplan los requisitos para ello y hasta que sean efectivas las nuevas líneas de ayudas.
A la espera de ver en qué momento se produce este cambio en las ayudas,
las cifras que maneja Fomento señalan que en el mes de febrero de este
año 2013 había 59.643 jóvenes cobrando la RBE, frente máximo de 119.000 previsto para este año 2013.
Esta ayuda se mantendrá a todos los jóvenes que hayan solicitado en su fecha hasta 2014.
La emancipación de los jóvenes españoles
jueves, 16 de enero de 2014
lunes, 13 de enero de 2014
Causas principales de la tardía emancipación
La primera causa que influye es, sin duda, la tasa de paro juvenil que alcanza un 52,1% y tan sólo un 55% de los que trabajan ven posible hacer
frente a los gastos de alquiler. La adquisición de una vivienda, dada
la capacidad de endeudamiento que implica, directamente, la descartan.
La segunda causa es el precio de la vivienda que en la última década ha subido muy por encima de su valor real.Tampoco el alquiler parece ser una alternativa fácil ya que los y las jóvenes que trabajan deben dedicar una media del 42% de su sueldo para poder alquilar una vivienda y sólo el 55% de esos y esas jóvenes que trabajan pueden hacer frente a todos sus gastos.
Hasta el año 2008, las causas fundamentales venían de la mano de aspectos culturales, modelos familiares y políticas públicas. En España, es curioso, pues el proceso de emancipación no se da al margen de la familia como ocurre en otros países, sino que se trata de una decisión en la que participan todos los miembros del núcleo familiar y en la que influyen proyectos de cara al futuro consensuados, como la formación y expectativas en el mercado laboral.
Los padres españoles suelen tener una idea fija y es que no permitirán que sus hijos “vivan de cualquier manera”. Del mismo modo, los jóvenes no abandonarán sus casas si ello conlleva vivir en condiciones de peor calidad.
A esto se unen otros aspectos culturales típicos en España como la existencia de pocos jóvenes españoles dispuestos a cambiar de lugar de residencia, pese a que la crisis está modificando esta tendencia y al esquema prioritario y clásico de emancipación con el objetivo de formar su propia familia.
La segunda causa es el precio de la vivienda que en la última década ha subido muy por encima de su valor real.Tampoco el alquiler parece ser una alternativa fácil ya que los y las jóvenes que trabajan deben dedicar una media del 42% de su sueldo para poder alquilar una vivienda y sólo el 55% de esos y esas jóvenes que trabajan pueden hacer frente a todos sus gastos.
Hasta el año 2008, las causas fundamentales venían de la mano de aspectos culturales, modelos familiares y políticas públicas. En España, es curioso, pues el proceso de emancipación no se da al margen de la familia como ocurre en otros países, sino que se trata de una decisión en la que participan todos los miembros del núcleo familiar y en la que influyen proyectos de cara al futuro consensuados, como la formación y expectativas en el mercado laboral.
Los padres españoles suelen tener una idea fija y es que no permitirán que sus hijos “vivan de cualquier manera”. Del mismo modo, los jóvenes no abandonarán sus casas si ello conlleva vivir en condiciones de peor calidad.
A esto se unen otros aspectos culturales típicos en España como la existencia de pocos jóvenes españoles dispuestos a cambiar de lugar de residencia, pese a que la crisis está modificando esta tendencia y al esquema prioritario y clásico de emancipación con el objetivo de formar su propia familia.
La emancipación de los jovenes
Muchos jóvenes han de posponer su emancipación ante su incapacidad para
poderse comprar o alquilar una vivienda. Y es que tanto la situación laboral
que atraviesan en este momento como sus dificultades de acceso al mercado
de la vivienda son dos de los principales factores que explican el retraso de la
emancipación juvenil en España.
La situación laboral de las personas jóvenes no es prometedora. Más de 1.600.000 personas jóvenes hace más de un año que han dejado su
empleo, cuatro de cada diez están desempleadas o son inactivas, proporción
que supera el 50% en Andalucía, Canarias y Ceuta y Melilla.
Según el Observatorio de emancipación del Consejo de la Juventud de España, la tasa de emancipación de los que tienen entre 16 y 30 años ha caído tres puntos en un año. En el primer trimestre de 2010 era del 25,6%. Aunque hay diferencias. Mientras solo el 7,2% de jóvenes entre 16 y 24 años vive fuera de casa, entre 25 y 29 años la cifra supera el 40%. Y entre los que han superado la treintena, el porcentaje es mayoritario: el 72,9% de quienes tienen entre 30 y 34 años se han emancipado.
poderse comprar o alquilar una vivienda. Y es que tanto la situación laboral
que atraviesan en este momento como sus dificultades de acceso al mercado
de la vivienda son dos de los principales factores que explican el retraso de la
emancipación juvenil en España.
La situación laboral de las personas jóvenes no es prometedora. Más de 1.600.000 personas jóvenes hace más de un año que han dejado su
empleo, cuatro de cada diez están desempleadas o son inactivas, proporción
que supera el 50% en Andalucía, Canarias y Ceuta y Melilla.
Según el Observatorio de emancipación del Consejo de la Juventud de España, la tasa de emancipación de los que tienen entre 16 y 30 años ha caído tres puntos en un año. En el primer trimestre de 2010 era del 25,6%. Aunque hay diferencias. Mientras solo el 7,2% de jóvenes entre 16 y 24 años vive fuera de casa, entre 25 y 29 años la cifra supera el 40%. Y entre los que han superado la treintena, el porcentaje es mayoritario: el 72,9% de quienes tienen entre 30 y 34 años se han emancipado.
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